Ayer fui a cenar con Eduardo. Me pasó a buscar 9.00 y a las 11.30 ya estaba de nuevo en casa. La cena duró sólo dos horas y terminó malísimamente mal, pero por las razones más raras del mundo. Tan raras, que no tuve que pagar la mitad. Imagínense.
1. El interrogatorio.
Como siempre, antes de pedir, Eduardo interpeló al mozo durante veinte minutos. Le preguntó sobre la procedencia de la rúcula (al parecer, la de invernadero tiene hoja pequeña y tierna pero no tiene gusto a nada) y si los mariscos habían sido congelados crudos o cocidos (cocidos se ponen “callosos”), entre otras cosas. Este proceso demoró un poco más de lo habitual porque el salón era ruidoso y porque el mozo era inexperto y haragán. Se quedaba charlando escondido detrás de las paneras y se hacía el sordo para no venir. Pero todo eso es muy común desde que ser camarero dejó de ser un oficio y pasó a ser la profesión de todos los estudiantes de teatro. (De hecho, si justo te toca uno que se cree buen actor o acaba de pegar un bolo en una publicidad, olvidate de que te atienda bien, porque él está para otra cosa).
2. La espera
Los constantes olvidos del mozo empezaron a cascar la paciencia renga de Eduardo, pero la verdad es que creí que no iba a ser grave. Si bien empezó a cronometrar, asombrado, lo que tardaba el mozo en acusar recibo de su llamado, supuse que su irritación desaparecería cuando trajeran la comida. Mi único miedo (¡Qué inocente!) era que el chef sea un desastre y Eduardo revolee la panera por el aire como un barrilete. Pero mientras estaba ocupada temiendo, el verdadero problema emergía a la superficie como un muerto flotando en el mar.
3. La revolución
No éramos los únicos que se quejaban de la atención del mozo. Todos los comensales lo llamaban porque se había olvidado el limón, una coca cola, o había llevado un plato de otra mesa. Un señor incluso tuvo que ir con el bife hasta el pasaplatos de la cocina para que se lo vuelvan a poner en la parrilla. Parecía mas un bingo que un restaurant. Todos se paraban, chistaban, levantaban la mano, hablaban con la otra mesa comparando anécdotas. Pero como era de esperar, ninguno lo llamaba tantas veces como Eduardo, que ya estaba desbordado, a punto de llorar porque la ensalada no tenía tomates confit como el mozo le había prometido.
4. Los caudillos
Lentamente, algunos comensales se fueron resignando y otros consiguieron su orden correcta. Fue ahí, cuando el caos se aplacó, que noté que el mozo hacía siempre el mismo recorrido triangular. Iba de nuestra mesa a la cocina y de la cocina a otra mesa, a quince metros de la nuestra. Otra mesa con otra pareja, otros problemas, y lo que es peor, otro Eduardo que levantaba la mano tan histérico como el mío. Empecé a sentir pena por el mozo, porque nadie se merece dos insoportables como Eduardo, por más haragán que sea, pero probablemente en ese mismo instante el mozo estuviera sintiendo pena por mí.
5. La batalla
El verdadero conflicto empezó cuando Eduardo notó la presencia del otro, su doble, y su doble reconoció la supremacía llamadora de Eduardo. Lejos de verse reflejados en el espejo miserable del otro, se sintieron invadidos, desafiados, cuestionados en su ritual compulsivo de quejicas. Con la mirada se retaron a un duelo de mañosos que desenfundaban el brazo en alto como si fuese un revolver cargado para acaparar la atención del mozo. Daban cabezazos, silbaban, chistaban, hacían la ola, cualquier monería era válida para llamar antes al agitado camarero y evitar que el otro le encargase algo o lo distrajese diez minutos con preguntas y sermones. Eduardo se empezó a poner nervioso, y en vez de hablar conmigo medía con los ojos a su contrincante, que hacía un show de tics nerviosos desde su mesa.
6. Los disparos
Hasta este momento la guerra no tenía víctimas graves. Las únicas heridas eramos la pareja del doble y yo, que comíamos en silencio e intentabamos calmar a nuestros héroes hasta el próximo round de chiflidos. Pero en un momento, Eduardo sintió que el mozo no respetaba el órden cronológico de los llamados y se puso loco en serio. Mientras conversaba con el doble, que señalaba un balde de hielo vacío, Eduardo se paró y gritó con su vozarrón: ¡yo había levantado la mano antes!
7. La invasión
Los ojos del doble se inyectaron como un río colorado en un mapa. Se miraron fijo unos segundos y luego se escuchó una ametralladora: “callate, pelado”, “vení para acá que yo te llamé primero”, “no se puede llamar tanto al mozo si pedís ese vino barato”, “¿qué dijiste?”. La gente nos miraba como cuando se llevan preso a un delincuente con la campera en la cabeza. Mientras el encargado se acercaba, confundido, en cámara lenta, con ambas cuentas en bandejitas de cuero, yo dejé de escuchar. Lo último que recuerdo fue a Eduardo diciendo “nos vamos” y la cuenta (con su respectiva bandejita) volando por el aire, cumpliendo la profecía del barrilete y salvando a la panera de su destino volador.







33 responses so far ↓
1 Luna // Nov 24, 2007 at 7:52 pm
???????
2 Luna // Nov 24, 2007 at 7:52 pm
¿Y luego, qué sucedió? ¿Cómo terminó la cita?
3 Laura // Nov 24, 2007 at 8:02 pm
No vuelvas a verlo. Por dios… ¿No se puede hacer una especie de casting, tipo the bachelorette, pero más tranqui porque no querés un marido sino un novio normal para una fiesta?
4 SpinDoctor // Nov 24, 2007 at 8:37 pm
Che, y la “otra”? Algun parecido a su simetrica? Alguna resemblanza a su hermana —es un decir— en la desgracia? No… imagino que no; pero llama la atencion que sea como un punto ciego en la foto, por lo demás muy buena.
5 Luna // Nov 24, 2007 at 8:44 pm
Yo alguna vez salí con un tipo que cumplía con este perfil. Es una PESADILLA, créemelo. Si no es porque tienes un cabello en desorden, es porque dejaste una migaja en el suelo o porque el vaso está 2 mm fuera de su sitio. Suena a exageración pero la vida en pareja es un fastidio. Tanto que un día terminé explotando diciéndole que ahora entendía por qué lo habían engañado (era divorciado y la ex lo engaño: fin del matrimonio). Sé que fui mala pero llega un momento en que creo que, ni la mujer más desesperada en este mundo, hubiera preferido seguir con él a estar completa y absolutamente sola. Ahora me río. Por eso te sugiero, ahórratela y lígate al chico nuevo de la oficina, esperando que sea mejor experiencia que Marcelo Ugly. Suerte y saludos.
6 Luna // Nov 24, 2007 at 8:48 pm
Por cierto, me encanta tu sentido lúdico de ver la vida. Es un arte tener esta acidez para reírte de tu realidad y así tener la mente despejada. Si esto es producto de tu imaginación (como cuando Orsai se “disfrazó” de loco y escribió su blog) te felicito ya que tienes un estilo fresco y relajado que disfruto mucho.

7 trisha // Nov 24, 2007 at 9:04 pm
que horror!!! hubiese estado mejor estar tranquila en casa..
8 JulietaMaria // Nov 24, 2007 at 10:25 pm
Horror. La tranquera y la ropa coya o la humillación pública? …(ok, wait, Marcelo Ugly tenia riñonera y eso no es perdonable bajo ningun aspecto de la vida).
Vamos, LG, gente nueva! Tengo todas mis fichas puestas en ti!
salut!
9 andresrguez // Nov 24, 2007 at 10:35 pm
Que pena que no tengas unos años menos, que si no, ya tendrías el novio
Espero que tengas suerte en la búsqueda.
Que malo es esto de la soledad.
http://es.youtube.com/watch?v=1AUkfPxwHcg
10 andy w // Nov 24, 2007 at 11:12 pm
Creo que necesitás un cambio de aire!
11 Mely // Nov 24, 2007 at 11:39 pm
Ya no me creo que tu historia sea en serio. Aunque dicen que la realidad supera a la ficción…
No importa, tu cita igual me hizo botar media cucharada de helado al escritorio sin siquiera darme cuenta.
12 Daniel // Nov 25, 2007 at 12:08 am
Sobrevuela la duda, persistente, recurrente, acerca de la veracidad de esa historia.
Es que ya Casciari.
Hummm… y esto recién empieza, faltan todvía más de 8 arduos meses… a un post diario…
Se sostendrá LG?
Te sostendrás LG?
Los Escépticos de Siempre estamos prestos, y la duda, cual mancha de aceite, se extiende sobre la platéa lentamente, irreversiblemente, (la duda siempre es irreversible.
Propongo una Encuesta Mensual de Credibilidad de Esta Historia, con una escala de cinco puntos, uno para “no te creo nada”, cinco para “te creo todo”, y sus intermedios. Con el tiempo tendríamos una tendencia
13 Roberto Gómez // Nov 25, 2007 at 12:33 am
Otro post llamado dupleedanger, hasta tengo un amigo que le puso asi al gato, basta, no es una palabra bonita. Es de Dia, el supermercado de libro.
14 Nina // Nov 25, 2007 at 12:59 am
Le diste una oportunidad, ya fue. Llegó el momento de buscar nuevas víctimas!!!.
15 La 99 // Nov 25, 2007 at 1:10 am
Por qué la gente se preocupa tanto en saber si la historia es verdad o ficción? Qué mas da?
Si te gusta el blog y la historia seguís leyendo, si no, ya sabés. Nadie te obliga al click.
Por mi parte, me encanta. El post de hoy me hizo reir mucho. Sigo con expectativa como vas a seguir con la selección de candidatos…
Me gusta mucho como narrás….
Saludos!
16 Sony // Nov 25, 2007 at 1:39 am
Ah! Era menester que todo sea real?
tch! Me entretuve tanto leyendo que no se me había ocurrido pensar en eso…
L.G. la leo con placer.
Saludos desde CBA.
17 kOT! // Nov 25, 2007 at 2:09 am
Me entretengo mucho MUCHO con tu blog! jeje Me gusta muchisimo tu forma de escribir! y me gustaria leer tu otro blog… hay forma?
Un abrazo! Quiero seguir leyendo historias!!! Igual, cuando llegues a los 200 dias, ya va a ser un gran alivio para vos. Cuidate!
18 Florencia // Nov 25, 2007 at 3:50 am
Y encima es pelado????????
Sin palabras!!!
19 M // Nov 25, 2007 at 4:29 am
Para Sony y La 99: Take it easy, ¡dudar de la realidad de los escritos no tiene por qué ser sinónimo de “no me gusta”! =)
20 Daniel // Nov 25, 2007 at 6:06 am
Orson Welles y La Guerra de los Mundos, El Proyecto Blair Witch, El Diario de una Mujer Gorda, son ejemplos de que hay una diferencia entre ficciones “explícitas” y ficciones que pretenden ser reales, cada una en su contexto,
no hubieran producido los mismos efectos, si de arranque nos hubieran dicho que eran ficción.
Por otro lado, lo que mas me atrae de este blog es esa dualidad, realidad/ficción, y es acerca de lo que me apetece postear.
Ah, y adhiero a la nota de Mely.
21 Doppelgänger « Top posts en wordpress // Nov 25, 2007 at 11:30 am
[…] Continuar leyendo… […]
22 Fobica // Nov 26, 2007 at 3:14 am
Impresentable!
Que idiota por favor, imagineselo en la cama a este tipo!!!
Bueh, mejor no imagine nada..
Un saludo!
23 GUSTAVOMDQ // Nov 26, 2007 at 3:57 am
HOLA¡¡¡QUE TIPO INSOPORTABLE POR FAVOR.PONE TODAS TUS ENERGIAS EN TU NUEVO COMPAÑERO DE TRABAJO.ME ENCANTO TU BLOG¡¡SALUDOS.
24 ...CELESTE... // Nov 26, 2007 at 6:26 am
ahh bueno
jaja que malll
25 GUSTAVOMDQ // Nov 26, 2007 at 6:28 am
CHE EL CONTADOR NO HABRA HECHO ESE ESCANDALO PARA NI SIQUIERA PAGAR LA MITAD DE LA CENA?
26 Vanina // Nov 26, 2007 at 11:36 am
Fea la actitud del contador….Dios mío…..!!!!!!!!!
¿Cuantas cenas te hacen flata para darte cuenta que el tipo es un desastre, y no va a cambiar?? en serio, buscate otro……please….salvo que lo hagas como un proyecto para ver hasta que punto puede ser desagradable,….para que el próximo candidato te parezca menos malo, sino, no tiene sentido seguir perdiendo el tiempo con él…..antes de cenar con un sujeto de esa clase, me quedo en la cama viendo tele…..
27 Bender // Nov 26, 2007 at 12:51 pm
Me mate de risa con la anecdota, me la imaginaba como un gag de pelicula comica americana =P
Voy a seguir leyendo…
28 NeNe // Nov 26, 2007 at 1:09 pm
L.G. subí la autoestima, como te vas a permitir salir con un tipo así. Respecto el restaurant, la hubieran pasado mejor en un mc donalds o pancho 46, calidad, servicio y limpieza, jajaja. Cambio de aire urgente.
29 Juli // Nov 26, 2007 at 4:19 pm
Todo ésto pasó desde que me fui??? qué barbaro! porque no tengo internet en mi casa… que discriminada me siento! buaaaa!
En fin… ya estoy poniéndome al día.
Luego de semejante experiencia de película junto al “pelado” creo que ya tenemos motivos suficientes para no verlo ni en figurita (al menos no pagaste ni la mitad!! eso sumó jeje)
Pero bueno, rescato que al menos anduvo movilizándose y no se quedó comiendo lemmon pie en la casita ok?
NeNe… si vos decís que Villa General Belgrano queda a la mitad… te creo! no tengo la más palida!! jaja
Y encima es super lindo el lugar, no nos conoce nadie… es perfecto! comenzamos a tejer el gran plan de los “Rompebodas”. Somos 3 ahora… estamos recibiendo solicitudes ésta semana para cualquier interesado ok??
Saludos!!
30 Joven Argentino // Nov 27, 2007 at 2:21 am
Jaaaaaaaaaaa, muy bueno, me rei en serio.
Dos cosas me tenes que decir,
Una, a Eduardo lo seguiste viendo? desde ya te compadezco, se llama Eduardo?
Dos, donde queda ese Restaurant asi no voy.
Tante grazie.
Firmado: un buen candidato.
(esta cagada de blog me parece q no me avisa via email si contestas o si? sino… me mandas un mail? o en mi blog? es mucho pedir? hoy estoy pedigüeño)
31 el padrino // Nov 28, 2007 at 6:16 pm
No me creo nada de la historia
32 Marttin // Dec 2, 2007 at 8:25 am
Yo no se si esto es verdad o ficción, pero lo estoy leyendo desde el primer post y no puedo parar. Creo que nunca me había reído tanto leyendo un blog como con este post. Tanto que tengo miedo de despertar a mis hermanos con mis carcajadas.
33 Arcofirme // Jan 14, 2008 at 1:54 am
Jajaja, por dios, que manera de reirme, mi hermano me tuvo que gritar que me calle por que estaba haciendo un escandalo, hasta me atragante con el humo del pucho y me parece que me salio humo por las orejas. Genial, registralo ya por que te hago un guion para una pelicula con eso, no digas que no te adverti.
Muy bueno, el mejor blog que he leido en mucho tiempo.
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